Tratado entre diferentes naciones del mundo en el que se comprometen a reducir la producción y consumo de las sustancias gaseosas que van a la atmósfera, específicamente a la estratósfera, y causan la reducción de la frágil capa de ozono.
Esta capa protege a la Tierra de la entrada de los rayos ultravioleta que causan graves daños a los seres vivos y ecosistemas.
El primer protocolo fue firmado en 1987 y comenzó a aplicarse en 1989. En 2009 el Protocolo de Montreal, junto con otro tratado, fue el primero de los tratados de las Naciones Unidas en lograr la ratificación Universal, es decir que todos los países del mundo firmaron y se comprometieron a reducir y a cambiar los gases que afectan la capa de ozono.
Los CFC (clorofluorocarbonos), halones y bromuro de metilo, son las sustancias que se consideran la principal causa del adelgazamiento en la capa de ozono.
