El acelerado crecimiento de la población urbana amenaza al Lago Titicaca

Por | febrero 5, 2012 | 2 Comentarios | Destacados, Medio Ambiente | Tags: , ,

El  Titicaca es el lago más grande de América del Sur y el más alto del mundo. Está ubicado a 3812 msnm en la frontera entre Perú y Bolivia y ha sostenido durante milenios a las culturas agrícolas que se asentaron en las altas y secas planicies de los Andes.  A pesar de su importancia y de su especial belleza, hoy en día se está viendo amenazado por el acelerado crecimiento de las poblaciones cercanas que aportan basuras, aguas contaminadas, además de productos y residuos de las actividades agrícolas de la región.

Una de las urbes que mayor impacto produce es el Alto; es la segunda ciudad en tamaño en Bolivia; se encuentra a  4.000msnm, en la parte alta de la capital, La Paz; ha crecido a una tasa del 4% anual en las últimas dos décadas debido, principalmente, a la migración de campesinos provenientes del resto del país en busca de mejores oportunidades de vida.  Hoy en día su población es de más de 1’200.000 habitantes.

Este gran crecimiento, además de las diversas industrias que se han desarrollado en esta ciudad y, sobretodo, el mal manejo de las aguas, han provocado efectos devastadores a las comunidades que viven en las parte bajas y al Lago Titicaca.

Las basuras, los desperdicios en descomposición y los desechos industriales son arrojados al Río Seco que corre atravesando El Alto. En el extremo de la ciudad, donde este río comienza un recorrido de 64 km hacia el Lago Titicaca, recibe también las aguas provenientes de la ineficiente planta de tratamiento. Estas aguas se mezclan y viajan por las planicies hasta su desembocadura en el Lago.

Debido a su tamaño  e historia, El Alto es un centro político importante; sin embargo, la pobreza y la falta de acceso a los servicios públicos que persisten ampliamente en los pueblos indígenas de Bolivia, también son una constante en esta ciudad, y  la lucha contra la contaminación no es nada fácil. Cambiar los hábitos y la forma como estos pueblos han manejado siempre sus desechos, es un problema. Pero en el fondo, la cuestión es la débil o nula aplicación de las leyes ambientales y la inadecuada infraestructura para el tratamiento de aguas.  Las cosas que han hecho las alcaldías durante muchos años han sido muy deficientes.

El presupuesto de El Alto depende del gobierno central y es muy poco lo que se logra recolectar de los impuestos locales. La red de distribución de agua potable se amplia cada vez y ya llega, aproximadamente, a un 80% de las viviendas de la ciudad. Y gracias a ayudas  internacionales se están instalando más alcantarillados, pero la construcción de una nueva planta de tratamiento de aguas residuales es poco probable.

A orillas del río Pallina que es otro de los muchos ríos que conectan El  Alto con el Titicaca, vive el indígena aymará don Rigoberto  que cuenta que cuando él era pequeño, el Pallina era un hermoso río de aguas cristalinas; hace más o menos unos 20 años comenzó a contaminarse. Antes la pesca era abundante, pero un día llegaron unas aguas que mataron a todos los peces.  A causa de esto, a don Rigoberto , como a otros campesinos, le toca cavar pozos para extraer agua del subsuelo, por el temor de darle de beber agua del río a su ganado, pues los terneros nacen con defectos y las vacas no engordan. La contaminación que se origina en la industria de El Alto tiene concentraciones alarmantes de cadmio, arsénico y plomo.

Las aguas del Alto llegan a la Bahía Cohana, un lugar del Titicaca que hasta hace muy pocos años vivía de la pesca y el turismo. Hoy es un lugar desolado por culpa de la enorme contaminación.  Las aguas han recibido los desechos de El Alto, principalmente, así como abonos y otros productos  agrícolas provocando la eutroficación, un fenómeno que tiene como consecuencia la formación de un manto verde de algas que impiden el buen funcionamiento del ecosistema, dificultando el paso de la luz y la oxigenación del lago.

La pesca ha disminuido. El karachi, que es un pez del que dependen los habitantes del sector, se ha visto afectado por estos impactos en el ecosistema acuático. El karachi en su etapa juvenil, se mantenía en las aguas someras y cálidas hasta llegar a la madurez. Actualmente, se ha desplazado a mayores profundidades, provocando una disminución en la población y una reducción de la talla. La contaminación y la sobrepesca han provocado que los lugareños hayan tenido que migrar a las ciudades.

Este es un ejemplo de los muchos problemas ecológicos que causamos los seres humanos a la naturaleza por el mal manejo de los recursos. Esto impactos ecológicos tienen implicaciones sociales y económicas y se vuelven un círculo vicioso con tan graves consecuencias  que cuando se traten de aplicar soluciones ya es muy tarde.

Tomado de: The Guardian.co.uk

Ver también: El Triangular.info

2 Comentarios

  1. Clara (2 años ago)

    Otro ejemplo de cómo el hombre se empeña en acabar con el planeta. No hay derecho de que el gobierno boliviano esté dejando que esta joya de la natrualeza como es el Titicaca se esté contaminando. Dónde está la la veneración de los indígenas boilivanos por la madre natura?

    • Maria Isabel Arango (2 años ago)

      Clara gracias por tu comentario y es muy triste saber que el lago más grande de Sur América se esté viendo amenazado por el mal manejo de los recursos. La ideas es no esperar a que los gobiernos tomen medidas, las población cercanas al lago debe concientizarse de esto. ¿Qué opinas?

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